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domingo, 14 de septiembre de 2014

ENCUENTRO NACIONAL DE PEQUEÑAS COMUNIDADES

Encuentro Nacional de Pequeñas Comunidades.

Aplicación de la Evangelli Gaudium a nuestro caminar bíblico.

P. Adalberto Sierra. Párroco de la catedral en Sincelejo. Teólogo y Biblista.

La exhortación Apostólica, Evangelli Gaudium (Alegría del Evangelio) es la experiencia de un creyente. Es la riqueza del papa Francisco que trata de dar testimonio de todo lo que hay escrito allí: que afirma y alienta a vivir la libertad en esto de la evangelización, con las orientaciones para la Iglesia en estos últimos años. Dice que hay que reformar el papado, todo está por hacer y nos alienta a realizar una evangelización libremente. 

  • Distinción entre evangelización y pastoral.
La evangelización nos define el ser del cristiano. La pastoral define el “qué hacer” del cristiano. Desde muy antiguo nos han dicho que hay que ser primero y después hacer. Por ej. Si la persona quiere hacer un mueble, primero debe ser carpintero. Para el objetivo de la evangelización el destinatario debe ser un cristiano.
En la evangelización, la fe se fue volviendo rutinaria como las relaciones de pareja: que cuando van a hablar “ya sé con qué me viene el otro”, después la palabra se fue menguando que ya tienen que prender la tv, ya que no tienen nada de qué hablar. Así pasó con la fe, se fue enmoheciendo la fe, se desdibujó la fe y para ello hay que anunciarles de nuevo el evangelio y esto es lo que llamamos Nueva Evangelización.

•    ¿Estamos perdidos?
Pues, no, la Iglesia fuera de tener un organismo para la doctrina de la fe, además tiene una oficina para la Nueva Evangelización. Se colocó el ej. De la panadería que funcionaba en un pueblo, de ella todos se alimentaban, de pronto se acabó la harina, se descontinuó el pan; pero ahora se incrementa de nuevo el pan (de la palabra) con qué alimentar tantas carencias que tiene el mundo de hoy.

•    ¿Cuál es el camino a seguir?
Hay que seguir un proceso. En los evangelios sinópticos (Mt, Mc, Lc) en sus primeros capítulos encontramos un personaje llamado Juan Bautista que, resume la historia desde Abraham hasta Jesús, que prepara el camino del Señor.
La congregación para el kerigma, una vez formados, tienen dos niveles: uno hacia afuera se llama pastoral y otro hacia adentro que se llama evangelización. En el proceso, el primer anuncio y la misión se dan pasos
tanto hacia dentro como hacia afuera.
Juan 1,6-8: “Apareció un hombre enviado de parte de Dios…”se presenta como un profeta que tiene un testimonio para dar a favor de la luz: es significa, declararse en nombre de Dios a favor de la vida humana. Juan habla de un bautismo de conversión, que para nosotros, conversión  es volverse a Dios, en cambio para Juan, enmendar la vida: es rectificar la conducta de la persona. Es volverse al prójimo, o lo que es igual: ser justo con el prójimo. Hay que rectificar las relaciones de convivencia con los demás.
Es invitación al respeto por la vida humana, tomar conciencia de que ha nacido para ser feliz, no esclavo, porque pertenece al designio de su creador. Si hay desdicha no es por designio de Dios y nosotros podemos rectificar eso. Si nosotros no podemos convencer a la gente que nació para ser feliz, Jesucristo no tiene nada que ver en esto. Hay que ser feliz; pero no todos nos hemos decidido a ser felices.
Tenemos un trasfondo demasiado pesado. Antiguamente se nos decía que: el pecado provoca la ira y el castigo de Dios (AT). Jesucristo nos dice: no señores: Dios es amor. Como podemos ver, el pecado es un fracaso del ser humano y como tal produce dolor, por eso, perdonando no “debemos considerar al otro como porquería”, tenemos que mirar al otro con la visión a favor de la luz. Como haríamos nosotros para resumir en una conversación corta el mensaje cristiano? –Tratando con respeto a la persona.

Jesús nos plantea tres cosas:
•    El nombre de Dios: EL PADRE
•    Un nuevo modelo humano: el mismo con los valores que él propone.
•    Un nuevo modelo de convivencia social: sociedad humana, con un nuevo ideal de convivencia.

PADRE: Jesús lo llama Padre, no desde la mirada patriarcal que nosotros tenemos. Para Jesús, es aquel que es fuente de vida y trasmisor de la vida. Es amar, dar vida. Padre es fuente inagotable de Vida.
El amor de Dios es universal (esto molesta a los piadosos). Es para todos. Ej. Esta fulana que para mí es una descarada, pero para Él no. Chiste, en un contexto de gente de estrato alto dijo en verso: “El Padre celestial quiere a todos por igual, a la madre Teresa de Calcuta, lo mismo que a la prostituta”, de inmediato hubo protesta. ¿Cuál es la gracia de ser virtuosa? Porque para Dios “ni se compra ni se vende”. Él nos primerea… nos amó primero dice el evangelio de Juan.
El amor de Dios siempre va adelante, antes de que usted le pida ya Él sabe lo que necesita, lo ha amado primero, el amor de Dios es siempre fiel. Santos o pecadores, Él permanece fiel.
Nuevo modelo humano que Jesús encarna y propone.
A Dios nadie lo ha visto jamás, para ver al Padre hay que mirar a Jesús. Para parecernos al Padre tenemos que configurarnos con Jesús y para ello debemos seguir los parámetros que nos invitan a salirnos del cascarón, salir de la mediocridad.

1)    Jesús es hombre-Dios.
Mirado desde la antropología, el hombre ha pasado por la evolución del pitecántropos, el homo-faber, y se fue dando la evolución humana.
Según la biblia, el hombre es carne: frágil, pecador, impulsivo, etc.
El hombre también es carne-ley: como aprendiz del amor.
El hombre es espíritu, Lleno del Espíritu de Dios, maduro como ser humano, como hijo de Dios ya no necesita ley. Aquí nos libra el Espíritu de nuestros bajos instintos, nos libra de esas ataduras, nos libra del pecado
Ese fracaso personal porque frustró mi vida del pecado del mundo, el fracaso del mundo en el que yo participo. Ej., robo de un celular. La compra del voto, que me une al corrupto que produce el fracaso de la sociedad. El Espíritu Santo me libra del mal que puedo hacer y me ayuda a realizar el bien a la otra persona.

2)    Jesús Mesías-Rey.
Se pone de parte de los sufrimientos del otro y se expuso al odio del mundo. Dios lo constituyó en pionero para guiar al mundo dejándolo mejor que lo encontramos. Nos decimos mentiritas para edulcorar lo que Jesús nos dice y nos brincamos las condiciones para ser discípulos.
El Señorío de Jesucristo. Se quiere presentar como agachar la cabeza a Jesucristo, pero no es así, Él nos da la categoría de Señores, nos da la independencia para ser servidor de Jesucristo. Si yo no me tengo por señor y dueño de mí mismo, que voy a dar ?. Jesús me hace Señor de mi vida, me da autoridad, me hace crecer, con capacidad de estimular el crecimiento de los otros.
Esta autoridad solo se puede hacer por la vía del amor y del servicio. Él nos da su amor y nos anima en el servicio a los demás. Lo que no debemos hacer es manejar el poder para abusar de los otros. Hay muchas leyes injustas en este mundo y nosotros tenemos que colocarnos por encima de esas leyes.

3)    El nuevo ideal de convivencia: El Reino de Dios.
Se tiene como una proclama del Reino, las bienaventuranzas, el nuevo modelo de ser feliz. Dios se nos manifiesta con dicha:
La primera y la última, son el marco de referencia del ser pobre y permanecer fiel. Pobre que no es otra cosa que ser sobrio y solidario con los que carecen. La reducción de este concepto está dado por el consumismo. Luego vienen tres bienaventuranzas que son propuestas de un estado negativo a un estado positivo. Proceso de liberación humana que va de lo menos a lo más. Las otras tres bienaventuranzas tienen que ver con la realidad que se da en la conducta humana: los honestos,  tienen la experiencia de Dios; los que trabajan por la paz, sentirán a Dios como su Padre: la comunidad cristiana se siente agradecida con Él.
Lo primero es que haya un espacio de libertad y dicha. La pequeña comunidad cristiana tiene una responsabilidad con la sociedad entera, compartir con los demás su propia experiencia, tiene que irradiar su luz sobre la sociedad. Cuando damos testimonio en la comunidad sobre el Padre, su actitud opaca las otras divinidades que hay entre los otros. La tarea  concreta de la comunidad cristiana es ir haciendo más humana la sociedad; todas las cosas que pesan de las otras divinidades, se fracasan.
El aquí y el ahora de nuestra realidad es la edad del Hijo del hombre y por esta hemos de luchar y trabajar mientras estemos humanizando la vida en el hoy de cada día; pero viene la edad futura donde llegaremos a la plenitud, entonces, poseeremos la totalidad de la plenitud, de tal manera que con San Pablo podemos decir: llegaremos a ser como Él.
  • Una vez hecho el anuncio: ¿Qué sucede después? 
¿Quién es la comunidad? La gente se congrega con tres anhelos fundamentales:
VIVIR – CONVIVIR – Y – SOBREVIVIR.
La comunidad cristiana se pone como una alternativa de convivencia. No le hacemos oposición a nadie. De eso se trata “pescar”, sacarlos de un ambiente donde esté languideciendo su vida a un lugar donde fluya la vida.
La comunidad cristiana habla de luz y de sal, porque son tan felices. Cada comunidad como luz tienen una fe inquebrantable y como sal es incorruptible, es un pacto que va a permanecer, sin dejar de dar testimonio del amor de Dios.
Jesús es maestro de vida, no enseña filosofías, nos enseña su espíritu de Vida, nos coloca dos requisitos para ser discípulos:

1.    Reniegue de sí mismo. Porque hay dos factores que impiden el desarrollo humano: la mentira y la violencia. De otro lado, hay tres factores que impiden el desarrollo del discípulo: la  codicia, la ambición de poder y el ansia de prestigio que se opone al deseo de servicio. Negarse a sí mismo es renuncia a esas tres cosas, aunque la sociedad las avale.
•    Las ansias de poder, la avalamos desde la ideología, no es capacidad de servir, sino para que otros me rindan homenaje. Estas cosas destruyen, ej., los chismes, etc.
•    Cargar con la cruz: los que se adhieren a Jesús van a tener que pasar por la vida, delante de los que si creen que hay que estar de  lado de los poderosos. No es la cruz del esposo o la esposa o los hijos. Es el desprecio por haber aceptado los valores de Jesús. “Cuida del trigo sin amargarse por la cizaña”. Somos servidores dentro de la comunidad cristiana y no solo discípulos. Ejercemos la diaconía (el servicio) entre amigos y entre iguales. Jesús le da importancia al servicio hacia afuera: “El Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino a servir”. Hágase servidor de los oprimidos. Los siervos de la comunidad somos testigos del Señor. Lc dice: Ustedes serán mis testigos y al final, dice: los discípulos daban testimonio de la resurrección (doctrina). Testigos contra el mundo. Jesús vs mundo, el pecado del mundo que es la injusticia aparece hoy como pecado estructural.

Misión.  El mensaje de la misión es de paz “para que mi alegría esté en ustedes. La comunidad feliz. Por eso en la comunidad se perdonan fácilmente. Es una comunidad misionera, luz que se proyecta, cuando encendemos esa luz se ve el rostro del Padre.
La administración es mercado?, evangelio?, capital? Piense en el evangelio: nos habla del administrador bueno, fiel, y prudente, el servicio.
Jesús coloca a un niño como ejemplo, el que está para hacer los mandados. Se refiere a los seguidores suyos y que no están llenos de prepotencia como los había en sus apóstoles.
¿Qué son los carismas? Son los impulsos de vida,  para vivir un estilo de convivencia como testigos del Reino de Dios. Las comunidades religiosas están unidas por el carisma del fundador. Con su sola manera de convivir son profetas del Reino de Dios,

Las comunidades cristianas tienen su carisma de vivir en la Iglesia.
Los misterios del R. de Dios: El amor universal gratuito, que los concretamos en los sacramentos.

¿Qué es  un sacramento?. 
Es un regalo de Dios y un compromiso de parte nuestra
Estos sacramentos tienen una dimensión social comunitaria con testimonio misionero. Manifestación pública de mi fe madura para asumir todos los demás compromisos de la vida cristiana.
Los sacramentos son procesuales: demandan procesos de maduración en la fe y el  compromiso.
Administrar los bienes materiales: es la capacidad que tenemos de ser solidarios con los demás y ser desprendidos con la sociedad humana.

El celular se vuelve dueño de nosotros mismos.

¿Cuál es la espiritualidad de la misión?
El Espíritu Santo y el espíritu humano.
Etimología: desde la biblia el Espíritu es presentado como viento: Fuerza; también, aliento: Vida.
El Espíritu es una fuerza de vida, que impulsa nuestra vida misionera.
El espíritu humano: es voluble, hacemos avances y otras veces nos estancamos. Ej. De una monjas que eran puras y castas, pero soberbias.

El Espíritu Santo nos da una capacidad de superarnos. Hay ejemplo de personas con enfermedades genéticas, fisiológicas y psicológicas y se han superado. El Espíritu Santo nos ayuda a vivir con una gran libertad interior. Hay personas que crecen en libertad y llegan a superar dependencias del alcohol, droga etc.,
La espiritualidad nos hace crecer en el amor, porque todo el que ama conoce a Dios y nos vamos comprometiendo con ese amor de Dios. El que no cree retrocede, nos hacemos inmaduros, nos disminuye, nos infantiliza. Nos toca repetir el proceso. 

¿Cuál es el futuro de la misión?
“Yo los he destinado para que vayan y den fruto… meternos en una comunidad que produzca fruto y acabar con los antivalores del mundo. El mejor fruto es una persona feliz, la felicidad.
Jesús nos dice que el Reino de Dios es como un poco de levadura que una mujer mete en tres medidas de harina y todo lo fermenta. La comunidad cristiana tiene la capacidad de transformar la sociedad humana.
La pesca: Invitar a más gente para que sea feliz. El futuro de la misión será para toda la vida, trabajando por los demás. 

Taller:
Viajando, en el trayecto evangelizar a una persona dándole el anuncio, alegre y creativamente.
•    Si se queja del calor o de la lluvia que hace.
•    Si se queja de su esposo o esposa, por lo mal que se comporta.
•    Si una madre se queja de los hijos porque no volvieron ni a los sacramentos ni a las cosas de Dios.

Síntesis
P. Pedro Nel    Quintero Londoño cmf.

                           

Encuentro Zona Andina Movimiento Seglar Claretiano

Movimiento Seglares Claretianos
Encuentro Zona Andina.


Con la participación de los integrantes del movimiento Seglares Claretianos de Medellín, Manizales, Pereira y del consejo regional del mismo, se realizó en las instalaciones de la Parroquia de San Antonio María Claret de Pereira el encuentro de la  Zona  Andina del 28 al 30 de junio de 2014. El fin del encuentro era de unir lazos de fraternidad y formación como: “Misión Compartida”; “El nuevo contexto de nuestra Espiritualidad” “Proyecto de trabajo y proyecciones”. Quedó de este encuentro  el desafió  de seguir, con la ayuda de Jesús y de San Antonio María Claret construyendo y aportando al Reino de Dios desde la realidad de cada uno/una de nosotros y del tiempo que estamos viviendo.





ENCUENTRO DE FORMACION PASTORAL BIBLICA PROVINCIAL

Encuentro de Formacion Pastoral Biblica Provincial.

Se realizó en Santa Rosa de Cabal (RDA) el Encuentro de Formación Pastoral Bíblica Provincial del 11 al 13 de julio de 2014,con el tema “ La Animación Bíblica en Comunidad” con la participación  del P. Juan Bautista Flórez y representantes de las Pastorales de Chocó, Sincelejo, Medellín, Manizales, Cali, Cartagena y como anfitriones Pereira. La valoración del tema con su texto y contexto llamo la atención para mejorar y potenciar el trabajo de cada una de nuestras experiencias ya que nos ilustro en como formar  un equipo, la diferencia entre este grupo y la aplicación a otra actividad pastoral; con los ojos puestos en el futuro,  las manos en el hoy y la tenacidad para llevar a cabo las tareas propuestas seguimos caminando. 



     




martes, 19 de marzo de 2013

Taller de Nueva Evangelizacion

TALLER DE NUEVA EVANGELIZACIÓN

SÍNODO DE LOS OBISPOS 2012
 TESTIMONIO Y DESAFÍOS
Mons. Julio Hernando García


Introducción

La comunidad parroquial del Claret al inicio de un nuevo año pastoral, ha realizado su retiro de Nueva Evangelización, un espacio para fortalecer un nuevo rostro parroquial, desde una espiritualidad para la Nueva Evangelización.
También antes de la asamblea pastoral ha convocado a un taller sobre el Sínodo 2012 y que con la presencia de Mons. Julio Hernando García, obispo de Itsmina y presente en el Sínodo nos ha compartido su testimonio y desafíos. Con esta experiencia la parroquia ha querido realzar la visión eclesial del proceso de Nueva Evangelización en la Diócesis de Pereira. Sabemos todo el caminar de la diócesis y de la parroquia para vivir como una comunidad evangelizada y evangelizadora.

A este taller fueron invitadas personas de otras comunidades de la Vicaría de la Pobreza.
Después de un saludo cordial, Mons. Julio nos leyó el texto de Mateo 28,18ss, recordándonos que Jesús mismo es Evangelio. Nos recordó desde la expresión Evangelio su contenido: EU= Bueno, cosa buena. Y ANGELOS= anuncio, noticia.
También se refirió  a la palabra "Sínodo" que es de origen griego: "syn" signfica "juntos" y "hodos" significa "camino". El Sínodo es, pues, "caminar juntos".

Los trabajos de los padres sinodales giraron en torno a unos temas que se habían venido trabajando desde los años de preparación a la gran asamblea del mes de octubre del 2012.
Las consultas a las iglesias particulares, a las conferencias episcopales, a las conferencias de religiosos, a los teólogos,  los consejos de laicos, a diversos carismas eclesiales, a las Iglesias Orientales e incluso a otras iglesias cristianas fueron perfilando una temática que afloró en la Asamblea General.
En el aula sinodal, con la alentadora presencia del sucesor de Pedro y acompañados por sus palabras iluminadas, los padres sinodales y los demás invitados ayudaron a perfilar unos grandes ejes temáticos que se fueron dando en el documento de trabajo, en la breve disertación de los participantes, en las relaciones antes y después de la discusión, en los trabajos de los círculos menores y en el debate libre con el que se concluía cada jornada.

1.      LA RICA EXPERIENCIA ECLESIAL
El Espíritu que anima a la Iglesia va haciendo su obra donde quiere. Así se pudo apreciar con las distintas experiencias evangelizadoras que se están llevando a cabo en estos tiempos en los distintos continentes.
Entre luces y sombras, amaneceres y atardeceres, Dios sigue haciendo historia de salvación contando con la Iglesia.
Fue valioso escuchar el testimonio de las iglesias que peregrinan en el Medio Oriente en medio de persecuciones y martirios.
Las palabras de los obispos sinodales de esos territorios nos fortalecieron y nos mostraron que el creyente es ante todo semilla en el mundo frecuentemente  adverso y hostil al mensaje cristiano.
Por su parte, las Iglesias asiáticas expusieron con voces alentadoras la ardua presencia evangelizadora en ese populoso continente con significativas obras de caridad y el creciente número de nuevas parroquias comprometidas en la formación de creyentes que por la madurez y el testimonio de vida se convierten en fermento de nuevos cristianos.

Las Iglesias del continente africano mostraron que evangelizan en ambientes y círculos que tratan de coartar la libertad del anuncio cristiano y en territorios llenos de vitalidad y de compromiso misionero.
Las Iglesias del continente europeo, tanto las de rito oriental como las de rito latino, expusieron ampliamente la ardua labor evangelizadora que desarrollan en ambientes secularizados y en situaciones que han dejado huellas profundas en su ser y en su quehacer.

Los escándalos de algunos ministros y las pocas vocaciones en varios países del viejo continente han despertado laicos muy comprometidos y variados carismas que generan respuestas audaces acordes a las difíciles circunstancias del tiempo presente. 
A pesar de todo, las iglesias europeas siguen contando con ministros que se abren a la gracia y con generosidad procuran ser fieles a los compromisos de su ministerio.

En Australia y Oceanía, la Iglesia lleva a cabo su acción evangelizadora mediante la presencia y el testimonio caritativo en distintos ambientes. También allí se ha sentido el impacto de la globalización. Las iglesias particulares con planes pastorales conjuntos procuran acoger a quienes viven en la indiferencia religiosa.
En cuanto al continente americano se refiere, también la iglesia vive interesantes realidades en su labor evangelizadora.
La experiencia eclesial de los países del norte del continente es bastante similar a la que se vive en el continente europeo. Las iglesias particulares afrontan esas realidades con creatividad y con el compromiso apostólico de todos los bautizados en variados ambientes.
América Latina experimenta grandes desafíos en su labor evangelizadora. Mediante distintos planes y programas trata de responder a situaciones complejas y particulares como las  sectas, la pobreza, el acompañamiento a las jóvenes generaciones y  el direccionamiento de la religiosidad popular hacia opciones de fe que generen creyentes coherentes.
Toda esta rica experiencia evangelizadora hizo sentir en el aula sinodal una profunda comunión eclesial con Pedro y bajo el cayado de Pedro.
Pero al mismo tiempo la tan variada y novedosa experiencia evangelizadora que lleva la Iglesia en todos los continentes dejaba una inquietud nada fácil de responder: que es entonces la nueva evangelización.

2.      LA NATURALEZA DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Los trabajos sinodales fueron esclareciendo que el fundamento de la Nueva Evangelización para la Transmisión de la Fe es, sobre todo, la acción de la Santísima Trinidad en la historia.
Dios Padre envía a su Hijo, portador de la auténtica Buena Nueva para la humanidad, y el Padre y el Hijo envían el Espíritu Santo para que nosotros seamos verdaderamente hijos de Dios.
Ese movimiento trinitario se revela en la Virgen María quien por la acción del Espíritu Santo acepta el designio del Padre y encarna en sus entrañas al Salvador.
La Iglesia recibe el mandato expreso del Señor resucitado de "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes... enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado" (Mt 28, 19-20). La Iglesia tiene la tarea de continuar en el mundo la misión evangelizadora que emana de la Santísima Trinidad.
Se entiende entonces que la misión fundamental de la Iglesia es la evangelización.
El Papa Benedicto en la reflexión de apertura, recordó que la Iglesia ha tomado la palabra "evangelium" y la ha interpretado de una manera nueva y vivificante de tal modo que al proclamarla continuemos el ministerio profético de los apóstoles.
En esa misma reflexión, el Papa señaló la primacía de Dios en la evangelización. Dios es quien habla y actúa en la historia. La Iglesia gracias al Espíritu Santo, anuncia el don que ha recibido del Señor y debe realizarlo hasta los confines de la tierra. Cfr. LG 17.
Gracias a ese fundamento trinitario, cada discípulo de Cristo tiene la misión de transmitir la fe. Todo creyente tiene la crucial y vital participación y el ejercicio en  la misión evangelizadora.
Por fidelidad a la naturaleza trinitaria, la Iglesia evangeliza mediante la misión ad gentes, la catequesis continua y el crecimiento de la fe y la Nueva Evangelización.
En síntesis la Nueva Evangelización es una iniciativa de Dios, una nueva muestra del amor trinitario en favor de la humanidad de nuestro tiempo que compromete a la Iglesia y que la obliga a buscar mecanismos para anunciar y hacer experimentar a todos ese amor divino.

3.      EL CONTEXTO ACTUAL DEL MINISTERIO DE LA IGLESIA
A los cincuenta años de los comienzos del Concilio Vaticano II, la Iglesia contempla los rápidos y profundos cambios que se han presentado en la humanidad. Ellos implican la misión de la Iglesia. Ellos interrogan la evangelización.
En el sínodo afloró la magnitud de los desafíos a los que hace frente la Iglesia hoy y que obstaculizan la transmisión de la fe. El más preocupante de entre ellos es la ausencia de lo transcendente en una cultura cada vez más secularizada. Este es un enorme reto para la Iglesia pero también una enorme ocasión para potenciar soluciones estructuradas en una seria y profunda evangelización.
A la ausencia de Dios en la vida de la persona, se le suman realidades como la globalización y sus múltiples efectos sobre todo en las jóvenes generaciones, el individualismo, la violencia, la falta de libertad religiosa, el desplazamiento de pueblos, la destrucción del ecosistema y la pobreza extrema.  

Estos retos exigen que la Iglesia lleve a cabo una Nueva Evangelización. El magisterio del Papa Juan Pablo II y del Papa Benedicto XVI y los distintos sínodos continentales y regionales dan cuenta de la preocupación constante que se ha tenido en estos años por animar el encuentro de los métodos y de los medios más  adecuados para que se realice la Nueva Evangelización.
Los padres sinodales han manifestado de distintos modos la necesidad de una nueva evangelización en la medida en que sus propias culturas están siendo afectadas por el proceso de secularización, aunque de manera distinta según las áreas geográficas. 

En el aula sinodal se señalaron signos de Nueva Evangelización que dan aliento y esperanza y que son comunes como experiencia eclesial en los cinco continentes.
Se insistió en considerar las parroquias como el centro de la renovación de la Iglesia.
Se destacó también la formación de las pequeñas comunidades cristianas en una gran variedad de formas. Ellas se han convertido en centros vivos de evangelización.
Se dijo que el laicado está viviendo en la Iglesia un desarrollo esencial y fecundo.
Se valoró muchísimo el esfuerzo evidente que hace la Iglesia para promover el diálogo interreligioso como instrumento de paz.
En síntesis, estos tiempos de secularismo y de indiferencia religiosa expresados como parte de la cultura en muchos lugares del mundo hacen que la Iglesia obediente al mandato del Señor enfrente todos estos retos preguntándose sobre su propio misterio.
En esta materia, muchos padres sinodales alentaron a la Iglesia a hacer de este un momento de revaluación de su ministerio para que reconocida la nueva situación ejerza su labor de llevar el Evangelio a todos los hombres.

4.      LAS RESPUESTAS PASTORALES A LAS CIRCUNSTANCIAS ACTUALES

En este tema, se precisan aquellos puntos que se destacaron tanto en las reflexiones, en las discusiones y en los trabajos de los círculos menores.
Los padres sinodales señalaron la urgencia de una renovación espiritual que la Iglesia debe efectuar y proclamar. Esta renovación espiritual es el elemento más importante de la Nueva Evangelización en cuanto implica un encuentro personal con Jesucristo a través de la Iglesia.

Esta renovación espiritual no será posible sino por medio de un nuevo Pentecostés. Muchos de los Padres hablaron de la similitud entre los primeros tiempos de la Iglesia y el momento actual y de la necesidad de destacar el papel de la Iglesia como verdadera presencia de Cristo en el mundo actual.
En este tema de respuestas pastorales, las parroquias afloraron como lugar reconocido donde se desarrolla la mayor parte de la vida de la Iglesia. Ellas son el "locus" donde tiene lugar una buena parte de la experiencia de la gente con la Iglesia y por lo tanto el espacio propio para la nueva evangelización.
También se afirmó la importancia de las pequeñas comunidades como lugares fundamentales para hacer efectivo un nuevo Pentecostés. 

La catequesis ha sido tema de vital importancia en el aula sinodal. La educación  en la fe es un punto esencial de la Nueva Evangelización. Se formuló la necesidad de encontrar modelos prácticos y concretos para ofrecer una adecuada educación a la fe que tenga presente el mundo de los niños, de los jóvenes, del arte, la belleza y de la creación.
Algunos obispos insistieron en la necesidad de poner un mayor énfasis en el ministerio de la catequesis. Teniendo en cuenta que los catequistas son de gran ayuda para la Nueva Evangelización se hizo la solicitud de la institución del ministerio de los catequistas.
Sobre los contenidos de la catequesis varios padres sinodales hablaron de la necesidad de retomar la tradición kerigmática católica para transmitir la Palabra de Dios en estos tiempos de Nueva Evangelización.
Se dijo además que con la Nueva Evangelización se debe hacer presencia en la sociedad mediante las estrechas conexiones vitales entre la persona, la comunidad y la sociedad. En este sentido, se habló del "Atrio de los Gentiles" como un espacio para la evangelización de la cultura.
Finalmente entre las respuestas pastorales se destacó el trabajo por la justicia social y la caridad como identificación de la vida y el ministerio de la Iglesia.

5.      AGENTES Y PROTAGONISTAS DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

En este cuarto tema los padres sinodales fueron amplios y claros en señalar sobre quienes reposa la tarea crucial de la Nueva Evangelización.
El obispo como cabeza de la iglesia particular en comunión con su presbiterio, con los consagrados y los laicos es el responsable de animar, coordinar y llevar a cabo la Nueva Evangelización.
En este sentido se dijo de la necesidad de una pastoral integral que conduzca a una transmisión de la fe en la que intervengan todos los bautizados según sus distintos carismas.
Con frecuencia se hizo mención del presbítero como uno de los más importantes agentes de la Nueva Evangelización y de la transmisión de la fe. Ellos requieren de una formación continua y permanente que les faculte la proclamación gozosa del Evangelio.
También quienes se están preparando para el sacerdocio requieren de una formación singular para que puedan llegar a ejercer su ministerio bajo la novedad y la espiritualidad de la Nueva Evangelización. Ello implica una formación en este tiempo para reconocer que consagrarán sus vidas al servicio de la Iglesia como sacerdotes célibes. 

La vida consagrada reconocida como don de Dios para la Iglesia se constituye en un signo de Nueva Evangelización. De ahí la importancia de estar cercana a los planes pastorales diocesanos y parroquiales. Se destacó la variada participación y los valiosos aportes de los padres sinodales provenientes de varias comunidades de distintos institutos religiosos.
Muchos padres sinodales han destacado el papel del laicado en la labor de la Nueva Evangelización sobre todo campos como la educación, la política, las empresas, los medios de comunicación social y todas las áreas de compromiso de los laicos.

Se destacó el papel de la familia, pues ésta representa el instrumento a través del cual se transmite la fe. Cuando los espacios y los ambientes se reducen, la familia se convierte en el lugar propio de la Nueva Evangelización. Ella necesita ser acompañada y formada sobre todo para que asuma la catequesis y por medio de ella transmita la fe y la ayude a madurar.
También los padres sinodales mencionaron con frecuencia el papel protagónico de los jóvenes en la Nueva Evangelización. Ellos están llamados a evangelizar el mundo juvenil con audacia y sinceridad.
Se mencionaron también los pobres como signo evangelizador para un mundo secularista que fija su mirada en la acumulación de las riquezas. Se recordó el amor de Jesús por los pobres, los enfermos, los marginados, los excluidos y los pecadores.

Algunas intervenciones señalaron el fenómeno migratorio, como una oportunidad para ofrecer espacio y acogida a los católicos que llegan a nuevos ambientes y por no encontrar los esos sitios dejan de practicar su fe.  A ellos es necesario darles la bienvenida y acogerles en la comunidad esta es una forma de Nueva Evangelización.
Se habló también de la liturgia, de la mujer, de la necesidad de establecer centros de formación para la Nueva Evangelización, de la importancia de los medios de comunicación social para la transmisión de la fe, los derechos humanos, la enseñanza de la Doctrina Social de la Iglesia, los diálogos ecuménicos, interreligiosos y entre ciencia y fe.
Finalmente, es bueno destacar que en este tema apareció también la parroquia como responsable de favorecer todas sus estructuras al servicio de la Nueva Evangelización de tal modo que en ella se facilite el encuentro personal con Jesucristo, se viva la conversión profunda, se crezca en la fe y se asuma el compromiso misionero que corresponde a cada creyente.

CONCLUSIÓN

La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe es un don divino para la humanidad que Dios confía a la Iglesia de este tiempo y que exige una generosa apertura para responder a lo que Dios está pidiéndonos hoy y para dar a las personas lo que Dios les está ofreciendo.
El Espíritu Santo guía y acompaña a la Iglesia y la dota con dones y carismas para que pueda llevar a cabo en el mundo la tarea que Cristo le ha encomendado.
Evangelizar constituye para la Iglesia su más grande motivo de gozo y de gratitud.
Todos los creyentes en los distintos ambientes y lugares tenemos la tarea de evangelizar.
La Virgen María, estrella de la Nueva Evangelización acompaña a la Iglesia es esta apasionante experiencia de santidad y de misión.

GRATITUD

En nombre de la comunidad parroquial del Claret, quiero darle gracias al Señor por permitirnos tener en medio nuestro a un testigo del Sínodo de la Nueva Evangelización.                       Mons. Julio Hernando nos sigue avivando un “repensar” en este contexto urbano el trabajo parroquial claretiano, con una mente abierta y un corazón misionero.
Después de 50 años de evangelización misionera, acogemos el “llamado” de la Iglesia a un nuevo ardor, a nuevas expresiones y nuevos métodos para ser fieles al Evangelio, vivido y compartido como Claret.
Seguimos con esperanza este Nuevo Pentecostés, ese “soñar” una parroquia como comunidad evangelizada y evangelizadora. En María, corazón de la Nueva Evangelización, compartiremos este caminar, con un encuentro vivo y permanente con su Hijo Jesús, haciendo posible una ciudad como espacio de Vida, Paz, Justicia e Integridad de la Creación.

Gracias pues Mons. Julio por su presencia testimonial y de empuje hacia adelante. En el corazón de la Iglesia queremos ser misioneras y misioneros.
También gracias a todas las personas que siguen forjando una parroquia con rostro nuevo, profundamente humano, espiritual y misionero.

P. Alfredo Plaza Mora, cmf
Párroco

 
Imagenes taller Nueva Evangelizacion






Misa Mons. Julio H. Garcia




Recordando el “Retiro Espiritual”

Recordando el “Retiro Espiritual”                                                                                                          

Recordando el “Retiro Espiritual”
Sábado 26 de Enero de 2013
Casa Santa María de los Ángeles de la Diócesis.


Oriundo de Sopetrán, “la tierra de las frutas” y párroco en Manizales en el trienio anterior; fui designado por mis superiores de la Congregación de Misioneros Claretianos a la que pertenezco,  a formar parte del equipo de misioneros en la parroquia San Antonio María Claret de Pereira. Por tal motivo me invitó el P. Alfredo Plaza Mora CMF, párroco, al retiro espiritual con que dimos comienzo al plan pastoral este año. Estas líneas son una resonancia del retiro,  a petición suya.
Con mucho entusiasmo y alegría llegué a la casa de retiro de Santa María de los Ángeles de la Diócesis, me acerqué al salón donde estaban reunidos un grupo aproximado a las ochenta personas, que pertenecen a la pastoral de la parroquia Claret de Pereira. Dirigidos y orientados por los Misioneros Claretianos de la parroquia: compartían la presentación en pantalla de algunos servidores que participaron en los 50 años de vida Misionera en la parroquia. Se trata del retiro que nos fortalece para el arranque del  año con el desarrollo del Plan Pastoral de Nueva Evangelización propuesto.

Me sentí acogido, sereno,  inducido por el poema de Pedro Casaldáliga “Manos Unidas” que nos invitaba a convertir la actividad pastoral en fortaleza y unidad, en oración y comunión; estábamos terminando esta primera actividad cuando llegó el P. Marco Antonio Guerrero,  encargado de conducir nuestro retiro. Luego de saludarnos, comenzó  reafirmando lo que debemos ser como bautizados, cómo hacer la Nueva Evangelización, colocando la Palabra de Dios como “luz para nuestros pasos”.

Con el texto de LC 24,13-35, sobre los discípulos de Emaús nos hizo la reflexión con la metodología de la lectio divina: donde destacó el hecho que los cristianos católicos no podemos andar tristes “como los que viven sin esperanza”; así andaban los discípulos de Emaús por el camino cuando aún no descubrían la presencia del Jesús vivo y resucitado; experimentaban el fracaso con la muerte de quien les ofreció un proyecto de Vida Eterna. Se apoyó el P. Marcos,  en la frase del Papa Juan Pablo II, que nos invita a  tener: “ojos abiertos y corazón palpitante”.

Y es que toda la Iglesia está en camino de renovación con “El año de la fe” proclamado por el papa Benedicto XVI y específicamente en la reunión de obispos de América Latina en Aparecida el papa nos invitó a hacer una verdadera conversión teniendo “un encuentro personal con Jesúcristo”, percibiéndolo vivo y resucitado, como en el caso de los discípulos de Emaús. Solo así, viviremos libres de las inseguridades e idolatrías que nos ofrece un mundo convulsionado por el caos de la avaricia, la violencia y el desamor.
Decía el P. Marco: A los cristianos nos falta arrojo, intrepidez, no hay pasión por el Evangelio, ni por la Sagrada Escritura. No podemos seguir simplemente queriendo llenar nuestro intelecto de sabias propuestas, eso también, pero además, que el Señor sea mi tiempo, mi vida, mi historia, que lo deje  entrar en mi corazón, aprendiendo a escuchar su Palabra, dejándome educar por ella y viviendo el Misterio Pascual en la Eucaristía. Para ello tenemos que nacer de nuevo-como en Nicodemo-no es un encuentro mental, es una experiencia de Vida con la persona de Jesús, que nos lleva a la conversión.

Viviendo así, renovamos nuestra fe, comunicamos alegría y esperanza, seremos creíbles por el AMOR y capacitados para anunciar a Jesucristo cada día (2Tim 1,6ss). Por ello nos debemos preguntar: ¿Cómo está mi fe?, ¿Pongo obstáculos a la acción del Espíritu en mí?, ¿Cuál es mi identidad de vida cristiana?
No tener miedo a dar testimonio, los problemas y dificultades nos invitan a ser verdaderos y valientes testigos. La experiencia de Jesús pasa por recibir los dones del Espíritu Santo, cuyos frutos son: amor, alegría, paz, paciencia, fidelidad, modestia,  dominio de sí mismo, bondad, amabilidad. En cambio los efectos de la carne son: fornicación, indecencia, libertinaje, idolatría, superstición, enemistades, peleas, envidia, cólera, ambición, discordias, sectarismos, celos borracheras, comilonas y cosas semejantes. Estas cosas son las que impiden entrar al Reino de Dios (Gal, 19-25). De muchas maneras nos animaba el P. Marco para que asumiéramos este año la pastoral con mucho entusiasmo.

Con la frase de San Pablo “Ay de mi si no evangelizare” estamos invitados a descubrir nuestra verdadera vocación evangelizadora, desde nuestra misión de consagrados por el bautismo. Nadie es capaz de crecer solo en la fe, es en la experiencia de la comunidad cristiana donde podemos crecer y nos podemos amar. Allí estamos invitados a construir la comunión y sólo desde allí podemos ser misioneros.
Finalmente el P. Marco nos hizo una referencia con relación a María: “Nuestra piedad mariana no debe caer en un pietismo superficial y vacío, por el contrario nos debe llevar cada día a una relación más profunda y filial con nuestra madre y madre de Jesús”. Ella nos  guía hacia  su Hijo Jesús, para ser verdaderos discípulos y misioneros suyos.

Finalmente el P. Marco nos hizo un cuadro síntesis del proceso de Nueva Evangelización con un buen enfoque sobre los temas obligados: Kerigma, el anuncio; Koimonía, la unidad; Comunidad, proyección cristiana. La misión como tiempo de preparación y llamado inicial, y la misión permanente  como forma de vivir los ministerios en la Iglesia, los sacramentos.

Fue nuestro centro de retiro la Eucaristía Presidida por el P. Marco, concelebrada por los Misioneros Claretianos y misioneros laicos. Un motivo para dar gracias a Dios por los dones recibidos y la fuerza de su espíritu para el compromiso, tarea y misión para lanzarnos en la ejecución del Plan Pastoral. Para mí, la oportunidad de conocerlos e iniciar mi experiencia apostólica en esta comunidad de vida. Gracias por la buena acogida, que Jesús vivo y resucitado nos acompañe en este tiempo de gracia y bendición. 

Pedro Nel Quintero Londoño
Misionero Claretiano 

jueves, 13 de diciembre de 2012

Nueva Evangelizacion

                                                                                                                                                             

Recordando el “Retiro Espiritual”
Sábado 26 de Enero de 2013
Casa Santa María de los Ángeles de la Diócesis.

Oriundo de Sopetrán, “la tierra de las frutas” y párroco en Manizales en el trienio anterior; fui designado por mis superiores de la Congregación de Misioneros Claretianos a la que pertenezco,  a formar parte del equipo de misioneros en la parroquia San Antonio María Claret de Pereira. Por tal motivo me invitó el P. Alfredo Plaza Mora CMF, párroco, al retiro espiritual con que dimos comienzo al plan pastoral este año. Estas líneas son una resonancia del retiro,  a petición suya.

Con mucho entusiasmo y alegría llegué a la casa de retiro de Santa María de los Ángeles de la Diócesis, me acerqué al salón donde estaban reunidos un grupo aproximado a las ochenta personas, que pertenecen a la pastoral de la parroquia Claret de Pereira. Dirigidos y orientados por los Misioneros Claretianos de la parroquia: compartían la presentación en pantalla de algunos servidores que participaron en los 50 años de vida Misionera en la parroquia. Se trata del retiro que nos fortalece para el arranque del  año con el desarrollo del Plan Pastoral de Nueva Evangelización propuesto.

Me sentí acogido, sereno,  inducido por el poema de Pedro Casaldáliga “Manos Unidas” que nos invitaba a convertir la actividad pastoral en fortaleza y unidad, en oración y comunión; estábamos terminando esta primera actividad cuando llegó el P. Marco Antonio Guerrero,  encargado de conducir nuestro retiro. Luego de saludarnos, comenzó  reafirmando lo que debemos ser como bautizados, cómo hacer la Nueva Evangelización, colocando la Palabra de Dios como “luz para nuestros pasos”.
Con el texto de LC 24,13-35, sobre los discípulos de Emaús nos hizo la reflexión con la metodología de la lectio divina: donde destacó el hecho que los cristianos católicos no podemos andar tristes “como los que viven sin esperanza”; así andaban los discípulos de Emaús por el camino cuando aún no descubrían la presencia del Jesús vivo y resucitado; experimentaban el fracaso con la muerte de quien les ofreció un proyecto de Vida Eterna. Se apoyó el P. Marcos,  en la frase del Papa Juan Pablo II, que nos invita a  tener: “ojos abiertos y corazón palpitante”.
Y es que toda la Iglesia está en camino de renovación con “El año de la fe” proclamado por el papa Benedicto XVI y específicamente en la reunión de obispos de América Latina en Aparecida el papa nos invitó a hacer una verdadera conversión teniendo “un encuentro personal con Jesúcristo”, percibiéndolo vivo y resucitado, como en el caso de los discípulos de Emaús. Solo así, viviremos libres de las inseguridades e idolatrías que nos ofrece un mundo convulsionado por el caos de la avaricia, la violencia y el desamor.
Decía el P. Marco: A los cristianos nos falta arrojo, intrepidez, no hay pasión por el Evangelio, ni por la Sagrada Escritura. No podemos seguir simplemente queriendo llenar nuestro intelecto de sabias propuestas, eso también, pero además, que el Señor sea mi tiempo, mi vida, mi historia, que lo deje  entrar en mi corazón, aprendiendo a escuchar su Palabra, dejándome educar por ella y viviendo el Misterio Pascual en la Eucaristía. Para ello tenemos que nacer de nuevo-como en Nicodemo-no es un encuentro mental, es una experiencia de Vida con la persona de Jesús, que nos lleva a la conversión.

Viviendo así, renovamos nuestra fe, comunicamos alegría y esperanza, seremos creíbles por el AMOR y capacitados para anunciar a Jesucristo cada día (2Tim 1,6ss). Por ello nos debemos preguntar: ¿Cómo está mi fe?, ¿Pongo obstáculos a la acción del Espíritu en mí?, ¿Cuál es mi identidad de vida cristiana?
No tener miedo a dar testimonio, los problemas y dificultades nos invitan a ser verdaderos y valientes testigos. La experiencia de Jesús pasa por recibir los dones del Espíritu Santo, cuyos frutos son: amor, alegría, paz, paciencia, fidelidad, modestia,  dominio de sí mismo, bondad, amabilidad. En cambio los efectos de la carne son: fornicación, indecencia, libertinaje, idolatría, superstición, enemistades, peleas, envidia, cólera, ambición, discordias, sectarismos, celos borracheras, comilonas y cosas semejantes. Estas cosas son las que impiden entrar al Reino de Dios (Gal, 19-25). De muchas maneras nos animaba el P. Marco para que asumiéramos este año la pastoral con mucho entusiasmo.

Con la frase de San Pablo “Ay de mi si no evangelizare” estamos invitados a descubrir nuestra verdadera vocación evangelizadora, desde nuestra misión de consagrados por el bautismo. Nadie es capaz de crecer solo en la fe, es en la experiencia de la comunidad cristiana donde podemos crecer y nos podemos amar. Allí estamos invitados a construir la comunión y sólo desde allí podemos ser misioneros.
Finalmente el P. Marco nos hizo una referencia con relación a María: “Nuestra piedad mariana no debe caer en un pietismo superficial y vacío, por el contrario nos debe llevar cada día a una relación más profunda y filial con nuestra madre y madre de Jesús”. Ella nos  guía hacia  su Hijo Jesús, para ser verdaderos discípulos y misioneros suyos.

Finalmente el P. Marco nos hizo un cuadro síntesis del proceso de Nueva Evangelización con un buen enfoque sobre los temas obligados: Kerigma, el anuncio; Koimonía, la unidad; Comunidad, proyección cristiana. La misión como tiempo de preparación y llamado inicial, y la misión permanente  como forma de vivir los ministerios en la Iglesia, los sacramentos.

Fue nuestro centro de retiro la Eucaristía Presidida por el P. Marco, concelebrada por los Misioneros Claretianos y misioneros laicos. Un motivo para dar gracias a Dios por los dones recibidos y la fuerza de su espíritu para el compromiso, tarea y misión para lanzarnos en la ejecución del Plan Pastoral. Para mí, la oportunidad de conocerlos e iniciar mi experiencia apostólica en esta comunidad de vida. Gracias por la buena acogida, que Jesús vivo y resucitado nos acompañe en este tiempo de gracia y bendición. 

Pedro Nel Quintero Londoño
Misionero Claretiano 



 
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Semana Biblica 2012


Una experiencia en búsqueda de la espiritualidad bíblica de la Ciudad. Semana Bíblica en la Comunidad Parroquial de Pereira.

Del 14 al 18 de Noviembre de este 2012, que va terminando, nos convocó la Semana Bíblica en Pereira. La temática de la Espiritualidad Bíblica de la Ciudad nos sirvió para enfrentarnos a un areópago que la Biblia, como Palabra de Dios, pone como reto a nuestro compromiso misionero.
Descubrir que partiendo de la agricultura y la ganadería, aportes muy femeninos, al proceso de evolución humana, se dio la posibilidad de pasar  de una situación de nomadismo a una experiencia sedentaria que posibilitará, con el paso de los tiempos, la construcción de “ciudades” y la invención de la Escritura, nos permitió aterrizar y descubrir los aportes del ser humano a esa experiencia de la Revelación de Dios y su Palabra.

Nos centramos en la búsqueda del Espíritu y de la espiritualidad en esa estructura social. Y percibimos, ante todo, el llamado que la ciudad tiene para que se HUMANICEN sus habitantes como proyecto inicial en los orígenes de ella misma… Pero descubrimos su ambigüedad también, que le viene del componente humano que la conforma y de los diferentes proyectos que el mismo ser humano puede trazarse para su vida. Puede volverse opresor, marginante y excluyente y de ahí le vendrá a la ciudad el carácter de “maldita”, o puede ser abierta, incluyente y en búsqueda de mejores oportunidades para sus habitantes y tendrá el carácter de “bendita”.
La historia de Israel nos iluminó para encontrar en la Biblia esas posibilidades que Dios le da a la Ciudad y estudiamos las experiencias que tuvo ese pueblo: La Belleza del proyecto tribal y la conquista de las ciudades opresoras para volverlas ciudades desde un proyecto (el emblemático Jericó)… la triste historia de las  ciudades que pierden su horizonte y se vuelven opresoras (con Jerusalén a la cabeza) y la esperanza y la certeza de que un día “Alguien” o “algunos” trabajaremos por una ciudad distinta, más humanizante.
Y el ejemplo de Jesús nos dio luces para que encontráramos las líneas de nuestro trabajo en la ciudad… El SERVICIO COMO REGLA y MANDATO: “Ustedes no hagan así… entre ustedes el más grande que sea el servidor…”; el trabajar preferencialmente con los marginados y oprimidos, “como él lo hizo y lo dijo”; el desenmascarar y denunciar los horrores que hacen en la ciudad sus líderes; y el cambiar y ayudarle a cambiar los criterios a la ciudad para que sea más humana… más divina en el plan de Dios.

Nos reunimos todos los días de 68 a 76 personas en el salón parroquial de la Comunidad de Pereira y nos acompañaron los padres Agustín Monroy y Juan B. Flórez en este caminar bíblico. Toda la experiencia la culminamos con un retiro en las instalaciones del Seminario de la Diócesis de Pereira, en “la Badea”, el domingo 18 desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde. Jornada de intensa reflexión, silencio y compartir. Les dejamos como testimonio unas imágenes y les animamos a buscar en otras ciudades y regiones el Espíritu de la Palabra para que hagamos entre todos unas ciudades más hermanas, para que le demos posibilidad al Reino y para que lo hagamos desde la Misión Claretiana”.



Cronica


MISIONEROS CLARETIANOS
PASTORAL BÍBLICA PROVINCIAL
ZONA ANDINA, PEREIRA

RETIRO PARA CULMINAR LA SEMANA BÍBLICA. NOVIEMBRE 18 DE 2012.

Retomar la ciudad y prepararnos para Adviento.

Llegada y saludo.

Ambientación:
Queremos que este tiempo de retiro, de preparación para celebrar el Adviento, sea un momento privilegiado para mirar hacia adelante en nuestra vida, tratando de seguir a Cristo. Esto es lo que muchos hombre y mujeres, a lo largo de la historia han tratado vivir: dejar de mirar atrás, dejar de mirarse a uno mismo… y correr hacia adelante, remar mar adentro y junto a San Pablo poder decir: “Continúo mi carrera por si consigo alcanzarlo… Pero una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo de lleno a lo que está por delante, corriendo hacia la meta” (Flp , 12-14).
Y nuestra senda no puede ser otra que Jesucristo. Caminaremos con particular fuerza en este tiempo de Adviento, favorable para convertirnos y adentrarnos así en el misterio de su vida, muerte y resurrección, que celebramos constantemente mientras esperamos su segunda venida.

PINTAR LAS HUELLAS EN EL PAPEL MIENTRAS CANTAMOS
«Te he explicado hombre, el bien, lo que Dios desea de ti: simplemente que practiques la justicia, que ames la misericordia y camines humildemente con tu Dios”
Miqueas 6,8
Canto: Llegará, con la Luz…

NOTA: Presentación del símbolo que acompañará el retiro
Se colocará en en el piso un papel continuo con el trazado de un CAMINO por las huellas de los/las participantes con un pan partido y una lámpara y BIBLIA y en el centro una figura de la ciudad en Navidad. En él, a lo largo del transcurso del retiro, iremos colocando el símbolo que acompaña a cada momento y plasmando las puestas en común realizadas por el grupo.


PRIMER MOMENTO 1.- Ambientación:
Defender y practicar la justicia, significa respetar la dignidad y los derechos de los demás. Incluye la tolerancia, apunta a la solidaridad, exige no aprovecharnos del otro, no robar lo más mínimo al otro ni aprovecharse del robo de los otros… El ayuno es una llamada a vivir la austeridad, y a devolver a los pobre no lo que nos sobra, sino lo que es de ellos. Ayunar de tantas cosas que nos sobran es de justicia. Por eso lo simbolizamos con este pan que recibiremos…

Sueño de Adviento
Comentario espiritual del texto de Isaías 11,1-10
El Adviento es un tiempo de espera y de esperanza. Es un tiempo de alegría profunda, pero todavía no presente. Es tiempo de revisarse a un mismo y de mirar alrededor. Este, el mundo que tenemos, es el que recibe la visita de nuestro Dios. Sabemos que no se la merece, que Dios viene por pura benevolencia, por puro amor, por pura gratuidad.

Los textos bíblicos de la liturgia nos acompañan en este camino; nos ayudan a reflexionar sobre el misterio que celebramos en Navidad: ¡Es Dios quien viene a nosotros! En los cuatro domingos de Adviento encontramos en los evangelios la figura fascinante y poderosa de Juan Bautista y la obediencia de María y de José. En la primera lectura nos acompaña el profeta Isaías con su grito de esperanza dirigido a un pueblo que sufre las peores desgracias: la guerra, la derrota, la corrupción de sus dirigentes, el exilio, el expolio, la destrucción del templo de Dios, el abandono de la fe, la desesperación total. «Ha terminado nuestra historia», piensan, «han terminado las promesas de Dios, ya no tenemos futuro, porque nos hemos quedado sin presente.»

Isaías fue testigo de situaciones extremas por las que tuvo que pasar su pueblo. Él también estuvo tentado por la desesperación, pero fue capaz de aceptar la luz que Dios le regalaba, pudo ver más allá, más al fondo del río de la historia, y se dio cuenta de que las guerras y las desgracias no tienen la última palabra, que es Dios, solamente él, quien lleva adelante la historia. Además, Dios le confió la difícil tarea de anunciar esta esperanza a sus conciudadanos. ¿Cómo anunciar la victoria de Dios a un pueblo vencido y humillado? Solo con la fuerza de la palabra que viene de Dios y con la vitalidad de la poesía más atrevida.

2.- Lectura del Texto Isaías 11,1-10 Lo tendremos todos y todas

3.- Explicación de Isaías 11,1-10 e invitación a la meditación de 20 minutos
- Lee primero el texto con tranquilidad, fijándote en sus imágenes, pasándolas por la imaginación. Deja que la poesía el texto te ilumine antes de comenzar con la reflexión.
- Repasa el texto poco a poco, deteniéndote en aquellos detalles que más te inspiran. No es necesario agotar todas las ideas, deja que el Señor te dirija su Palabra a ti, que te toque el corazón. Aquí tienes algunas pistas:

4.- Para la Reflexión:
Puedes fijarte en los dones del Espíritu Santo. ¿Cuál es el más necesario para ti en este momento? Pídeselo al Señor.
¿Eres una persona que juzga a los demás? ¿Te quedas en las apariencias? ¿Valoras a los demás con misericordia? ¿Eres comprensivo?
¿Colaboras con los necesitados? ¿Puedes hacer algo en su favor? ¿Es importante la justicia en tus decisiones?
¿Cuáles son tus sueños? ¿Qué deseas de verdad en tu vida y en la de las personas que aprecias? ¿Qué le pides a Dios? ¿Qué sueño concreto tienes ahora mismo? Intenta observarlo con los ojos de Dios.
¿Puedes soñar a la altura de Dios? ¿Qué te está pidiendo él a ti?
- Dedica también un momento a dar gracias a Dios, a alabarlo, a estar con Él sin prisas. Descansa en Él.

5.- Para compartir…GESTO
Una vez terminado el tiempo de reflexión personal nos unimos el grupo para poner en común este primer momento mediante un gesto y motivar el siguiente momento.
1.- Cada persona tiene la tarjeta que se les ha repartido al principio con la imagen del pan.
2.- Escribirán en uno de los trocitos del pan qué don del Espíritu quieren pedir en este Adviento.
3.- Arrancarán ese pedacito de pan y lo pegarán en la misma imagen en grande que ambienta la primera parte del camino.
4.- Se inicia el segundo momento.

SEGUNDO MOMENTO 1.- Ambientación:
Caminar humildemente con Dios es vivir en su presencia, agradeciendo, sirviendo y confiando. Que lo reconozcamos y le sirvamos humildemente, especialmente en los más necesitados. Que “andes solícito al servicio de tu Dios”. Sea Dios así, como el sol de tu camino.
La oración es el medio más poderoso para caminar con Dios, para vivir abierto a Él, para sentir su presencia amistosa, y el mejor medio para conocer y reconocerlo en cada persona, en cada acontecimiento, y para servirlo con humildad y amor.

2.- Símbolo que acompañará la reflexión:
Como símbolo de la segunda etapa del camino se entrega una pequeña lamparita. Se hará en grande y se pegará en el camino, acompañando así este segundo tiempo de reflexión. También se pondrá la siguiente frase en grande:

“MI LÁMPARA ESTÁ CIEGA HASTA QUE SE ENCIENDE”  (Tagore)
La reflexión es en un lugar juntos, motivada por quien guía/dirige el retiro. Posteriormente se deja tiempo para el encuentro personal, marcando la hora de regreso para la puesta en común.

3. Esquema para la oración personal 

A. Leemos Orar a pié descalzo, que se entrega a cada uno y Me pongo en la presencia del Señor
Es decir, tomo una actitud de atención a lo que él quiera decirme. El sale a mi encuentro.
 He de hacerme consciente de mí mismo, estar con todos mis sentidos a la oración, vivir en el momento presente sin que me preocupe ni el pasado ni el futuro: soy todo yo el que está orando, mi mente, mi cuerpo, mi corazón.
 Presto atención a Dios: él está ante mí, él está en mí. Puedo repetir lentamente alguna de estas frases: Tú estás cerca... Tú estás aquí. .. Tú estás en mí. ..
 Me pueden ayudar, sobre todo, algunas frases de la Sagrada Escritura:
«Señor, tú me sondeas y me conoces» (Salmo 138).
«Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18, 20).
«¿No saben que son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?» (1 Cor 3, 16).
«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él» (Jn 6, 56).
«Quien me ama guardará mi palabra y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él» (Jn 14, 23).

B. Escucho su Palabra
  • Vamos a leer con fe unos párrafos del Evangelio, lentamente, prestando atención a cada frase. Dejémonos penetrar por lo que leemos. Contemplemos al Señor en lo que hace, qué dice, qué sentimientos manifiesta, cuál es su actitud ante el Padre, ante las personas, ante los acontecimientos, ante las cosas. Me fijo en lo que le rodea.
Referencias Bíblicas para la reflexión personal
  • Mt. 7, 7
“Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá”

  • Mc 11, 24-25
“Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán. Y cuando se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo, y el Padre que está en el cielo les perdonará también sus faltas”.

  • Lc 18,1
“Jesús les enseñó que era necesario orar siempre sin desanimarse”.

  • Jn 16,23-24
“Todo lo que pidan al Padre, Él se los concederá en mi Nombre. Hasta ahora no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta”

  • Ef 6,18
“Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca, intercediendo a favor de todos sus hermanos».

C. Le respondo 

  • Me miro ahora a mí mismo con la conciencia de que el Señor está presente y me dirige a mí sus palabras. 
  • Le expreso mis sentimientos de alabanza, de acción de gracias, de disponibilidad a su voluntad, le pido su ayuda... No se trata de hablar mucho. Mejor me quedo en silencio contemplando la escena evangélica. 
  • Le pido perdón por la separación entre mi propia actitud y la de Jesús. 
  • Expreso mi confianza en que él me ayudará a cambiar mi vida y adoptar su estilo, sus actitudes..., concretamente la actitud que se manifiesta en la Palabra evangélica que ahora estoy orando. 
  • Me doy cuenta de que no estoy solo ante el Señor, ni en el tiempo ni en el espacio. Le hablo al Señor de los hombres y las mujeres. Le doy gracias por aquellos que han sabido serle fieles, por María, los santos…Le pido que su Reino se extienda cada ver más. 
  • Pido al Padre, en nombre de Jesús, que me envíe el Espíritu Santo, el único capaz de renovar mis criterios, mi corazón, y darme la fortaleza ante la dificultad, y la constancia en la dirección de mi vida a pesar de mis fallos. 
  • Y antes de terminar le doy gracias porque ha sido el Espíritu de Jesús el que ha estado orando en mí y el que me mantiene unido al Señor y a todos los que creen en él, sin fronteras de espacio ni tiempo.

Ahora podemos salir y estar unos 15 minutos en oración… lo que hemos empezado acá lo podemos terminar en otro espacio.


4. Para compartir…GESTO
Una vez terminado el tiempo de reflexión personal nos unimos el grupo para poner en común este segundo momento mediante un gesto.
1.- Cada persona tiene la tarjeta que se les ha repartido al principio con la imagen de la luz, repetimos la frase de la luz
2.- En ella escribirán qué propósito hacemos de oración para este Adviento, algo que podamos cumplir… fácil… sencillo….
3.- Para finalizar el canto de la fe que tenemos en la Parroquia y motivar el siguiente momento

TERCER MOMENTO 1.- Ambientación:
Que “ames la misericordia”, que te llenes de misericordia, que vivas en la misericordia, que la misericordia te capacite para amar… Es lo que más define al cristiano, porque es lo que más identifica al Dios de Jesús. Misericordia significa: comprensión, ayuda y perdón, compasión, cercanía y solidaridad, amor entrañable.
La limosna era considerada como una de las obras de misericordia, la más significativa. El que es misericordioso es generoso. Pero para que la limosna sea misericordiosa, es preciso que el don te duela, que te des a ti mismo: tu tiempo, tus talentos, tu servicio.

2.- Símbolo que acompañará la reflexión:
Como símbolo de este momento del camino se propone el dibujo de la ciudad en Navidad y se entregan unos granos de incienso a cada uno con un papel pegante,
Hacemos caer en la cuenta de la frase:

“MI INCIENSO NO REGALA SU PERFUME HASTA QUE SE QUEMA”. (Tagore)
La reflexión es en común, motivada por quien guía/dirige el retiro. Posteriormente se deja tiempo para el encuentro personal, marcando la hora de regreso para la puesta en común.

3.- Reflexión: MISERICORDIA
La misericordia es una actitud bondadosa de compasión hacia otro, generalmente del ofendido hacia el ofensor o desde el más afortunado hacia el más necesitado. En el cristianismo, es uno de los principales atributos divinos.
No hay que confundir la misericordia con la lástima. “Lástima es un sentimiento menos vehemente y más pasajero que compasión. Así es que de la palabra lástima no se deriva un adjetivo aplicable al que la siente, sino al objeto que la provoca, y lo contrario sucede con la palabra compasión, de que se deriva compasivo. Son lastimeros o lastimosos los infortunios, las enfermedades, el hambre y la persecución. Son compasivas las personas en quienes estos males producen lástima, la compasión añade a esta idea la de una cierta inclinación del ánimo hacia la persona desgraciada, cuyo mal se desearía evitar.
En la religión cristiana
La palabra hebrea ra-jamím y la griega é-le-os suelen traducirse “misericordia”. Un examen de estos términos y de su uso ayuda a resaltar todos sus matices y significado. El verbo hebreo ra-jám se define como “sentir o irradiar afecto entrañable, ser compasivo. La idea principal parece radicar tanto en el hecho de tener cariño y tratar con dulzura como en el sentimiento de tierna emoción. El término está estrechamente relacionado con la palabra para “matriz”, se puede referir también a las “entrañas”, las cuales se ven afectadas cuando se siente de manera afectuosa y tierna la compasión o piedad.  Is 63,15- 16  Jer 31, 20

Tradicionalmente, la religión cristiana ha enseñado la necesidad de, imitando la misericordia divina, llevar a cabo esta actitud en forma de obras, tanto espirituales como corporales. Buscar la misericordia de Dios. Los que desean disfrutar de la misericordia de Dios deben buscarle con una buena predisposición de corazón y abandonando sus malos caminos y pensamientos perjudiciales (Isa 55,6-7)

Jesús y sus discípulos se destacaron especialmente por las dádivas espirituales, de mucho más valor que las materiales, que misericordiosamente ofrecieron. (Jn 6,35; Hch 3,1-8.) Los miembros de la comunidad cristiana, en especial los que actúan en ella como “pastores (1Pe 5, 1-2), deben cultivar la cualidad de la misericordia y reflejarla, tanto en aspectos materiales como espirituales, “con alegría”, nunca de mala gana. (Rm 12,8.) Mientras manifiestan su misericordia hacia aquellos cuyas acciones no han sido correctas, deben cuidarse de no caer en la misma tentación, y han de ser conscientes de que no solo deben amar la justicia, sino también odiar el mal. Su trato misericordioso no implica que aprueben el mal. Recordemos el epitafio de la tumba de Claret: “Amé la justicia, odié la iniquidad, por eso muero en el destierro”
Las obras que se recomiendan son:


Obras de Misericordia Espirituales
• Enseñar al que no sabe
• Dar buen consejo a quien lo necesita
• Corregir al que se equivoca
• Perdonar las injurias
• Consolar al afligido
• Tolerar los defectos del prójimo
• Orar por los vivos y los difuntos
Obras de Misericordia Corporales
• Dar de comer al hambriento
• Dar de beber al sediento
• Vestir al desnudo
• Visitar a los enfermos
• Asistir al preso
• Dar posada al peregrino
• Sepultar a los muertos



4.-Cuento: 

Por la calle vi una niña aterida y tiritando de frío dentro de su ligero vestidito y con pocas perspectivas de conseguir una comida decente. Me encolericé y le dije a Dios: ¿Por qué permites estas cosa? ¿Por qué no haces nada para solucionarlo? Durante un rato, Dios guardó silencio. Pero aquella noche, de improviso, me respondió: «Ciertamente que he hecho algo. Te hice a ti».

§ En Adviento el Amor de Dios se quiere expresar a los demás a través de nosotros, ¿Quiénes nos necesitan? ¿Qué problemas nos angustian y qué respuesta podemos dar?
§ Sintetizar en una frase el mensaje.

5.- Referencias Bíblicas para la reflexión personal de 20 minutos, respondiendo estas preguntas
§  ¿Qué nos enseña la Palabra?
§  ¿Qué situaciones ilumina?

  • 1Cor 13,1-3 “Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe ... Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.” 
  • 1 Jn 4,20  «El que dice: «Amo a Dios», y no ama a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve?»
  • Jn 14, 34-35 “Os doy un mandamiento nuevo: amaos los unos a los otros. Así como yo os he amado, amaos también vosotros los unos a los otros. En esto reconocerán que son mis discípulos: en el amor que os tengáis los unos a los otros.»
  
6.- Para compartir…GESTO
Una vez terminado el tiempo de la reflexión personal se unirá el grupo. Proponemos el siguiente gesto.
1.- En el lugar donde nos encontramos se colocará un incensario de carbón, encendido. Cada uno toma los granos de incienso que se le dieron al inicio, y expresando EN SILENCIO una oración de petición – súplica – agradecimiento… lo echa al incensario para que se queme y reparta su olor.  

2.- A cada joven se le da un papelito pegante para que responda ¿cómo podemos traducir la invitación a la misericordia y caridad en gestos concretos para este Adviento-Navidad… Se irán pegando sobre la imagen de la ciudad en Navidad…La misericordia de Dios requiere y necesita de nuestro compromiso para que se manifieste en la realidad de este mundo. 

3.- Todos juntos oramos con esta oración apostólica del padre Claret:
Señor y Padre mío
que te Conozca y te haga conocer
que te Ame y te haga amar
que te Sirva y te haga servir
que te Alabe y te haga alabar
por todas las Creaturas Amén.

Nos preparamos para la Eucaristía:

1.   MOMENTO DE PERDÓN Y DE LA PALABRA.
Intercalamos la estrofa: SÍ ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.

"La historia es tuya, Jesús, y en ella estamos retratados todos nosotros.
Dijiste que era un padre, que tenía dos hijos.
El menor un día soñó ser libre y sacudió el peso de su casa.
Y con osadía dio un paso hacia el padre para alejarse de él con la herencia.
Le pertenecía. Y comenzó la aventura.
No hubo beso de madre en la puerta.
Sólo ojos de padre que le vieron perderse en la lejanía.
Desde aquel día, se nubló el cielo.
Y llovió en su casa -la del padre, Señor-, noche tras noche, día tras día.

SÍ ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.

El país de los sueños lo pusiste lejos. Muy lejos.
El dinero en su bolsillo hizo amigos y festines y juergas.
La libertad soñada se tiñó de libertinaje, y el cansancio y la ansiedad,
y el sentirse sólo se hizo el pan de cada día.
Llegó un día en que todo lo gastó.
Y el hambre azotó la tierra y la necesidad se le colgó al cuello
como una bufanda en el invierno.
Y su libertad quedó ajustada a un patrón de escasa paga.
Y el encinar y las bellotas y los puercos
eran en el joven compañía.
Y sintió hambre de algarrobas.

SÍ ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.

No tenía manos que le dieran un pedazo de pan.
Y el hambre se le entró en el alma y le despertó la casa perdida.
Luego, Jesús, nos dejaste al joven allí, tan lejos y tan cerca...

SÍ ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.

Su libertad se hizo grito y el grito, sangre.
Y en la sangre le nació el miedo. Y el barro de sus manos se agarró a su cara.
Y el riesgo le dejó temblando como paja al viento. Y sintió sed de aguas.
Y se enfrentó a las aguas:
"Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia
mientras que yo aquí me muero de hambre".
Y sintió su corazón despojado del orgullo y la aventura hizo arena en sus pies descalzos.
Y comenzó a pisar, paso a paso, el desierto. Su desierto.
Y se dijo: "Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé
contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo,
trátame como a uno de tus jornaleros."

SÍ ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.

De nuevo, Jesús, le pones en camino. Y se levantó.
Y partió hacia su padre. Y el ritmo del éxodo marcó su camino.
Y pasó una noche. Y un día. Y otra noche. Y otro día.
Y en su corazón la promesa se hizo luz.
Luz, caminando a su encuentro:
Estando todavía él lejos, le vio su padre y, conmovido en sus entrañas,
Sintió misericordia…
corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.
Luego el llanto. Y la palabra entrecortada.

SÍ ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.

Y los besos y el abrazo y el calor de la acogida.
Y el brazo sobre el hombro. Y la mejilla en la mejilla.
Despacio. Muy despacio hacia el hogar.
Y de nuevo la Tierra Prometida.
Y la lucha entre el temor y la confianza.
Y el florecer de la vida. Y la libertad conquistada.
Después, el mejor vestido para él.
Y el anillo, en señal de alianza.
Y las sandalias en los pies descalzos.
Y el novillo cebado. Y la fiesta. Y la danza.
Es la libertad renacida. Es el hijo muerto que ha vuelto a la vida.
Estaba perdido y retornó a la casa.

SÍ ME LEVANTARÉ, VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.

El Reino para todos.
Aun para el hijo fiel al que le molestan las danzas y la música.
Aún para el hijo mayor que no quiere entrar en la fiesta.
Porque no afecta el mismo salario a la hora de la paga.
Y es la palabra amiga del padre, porque el hermano había muerto
y ahora vive y deja vivir; estaba lejos, y ahora está en la casa.
La Alianza, la liberación... El abrazo de Dios hecho Padre y Madre
con el hombre que vuelve y abraza.
Era el hijo menor, Señor Jesús, que un día
soñó ser libre, lejos del padre,
de un Dios que aguarda y salva.
(E. Mazariegos - A. Botana)

2.       PREFACIO. LLAMAMIENTO A VIVIR LA LUZ DE DIOS. Hojita que tenemos todos

3.     Paz y acción de GRACIAS.
Sacerdote:
Ya que Dios nos ha perdonado, vamos a celebrarlo mediante el signo de la paz.
Que recibamos paz y que demos paz.
Que recibamos perdón y ofrezcamos perdón.
Que siempre tengamos presente el mandamiento del amor.
Que no defraudemos al mundo que sufre, que nos está esperando.
Que seamos eternamente misioneros y constructores de ciudad.
DÉMONOS FRATERNALMENTE LA PAZ…

(todos juntos proclamamos la oración Llevamos la Paz y la VIDA plena de nuestro Dios, que tenemos en la hojita y nos damos la paz)
 

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